sábado, 28 de febrero de 2015

Francamente, querido, te esperaré sentada

Según nos cuenta este artículo, hubo un momento en que la producción optó por un final diferente para Lo que el viento se llevó, una película que no terminaría con el inolvidable "Mañana será otro día..." con el que Escarlata se prometía volver a Tara y recuperar a Rhett más pronto o más tarde.

Escarlata, en el guión que se manejó al menos por un momento, se deja caer en las manos del destino, sin hacer nada ella misma, para que su marido regresara: "¡Rhett! ¡Rhett!... Tú volverás. Tú volverás. ¡Sé que lo harás!("“Rhett!... Rhett!... You’ll come back. You’ll come back... I know you will!”")

Esta versión se sacaba a subasta con la cifra de 500 dólares, pero se suponía que iba a llegar a los 5.000 dólares.

Desde aquí reverenciamos la opinión definitiva de David O. Selznick de haber optado por el final escogido por la autora de la novela Gone with the Wind y que se caracterizó por las diferentes medidas tomadas por Scarlett O'Hara a lo largo de la historia.

domingo, 22 de febrero de 2015

...y la actriz principal ganadora es...

Recogemos hoy un pedazo del desfile de moda que acontece esta jornada con una referencia a Lo que el viento se llevó firmada por El Mundo y que se refiere, entre otras, a Vivien Leigh, ganadora de la estatuilla dorada en 1940 (para películas datadas en 1939).

La actriz que venció con Gone With the Wind aparece en la lista en la que figuran la primera y la última ganadoras del premio de la Academia a la mejor actriz; es un desfile agradable de mirar y que nos recuerda épocas diferentes.

lunes, 9 de febrero de 2015

Cochecito de bebé

Rhett no perdía oportunidad de mimar a su hija y de inculcarle desde la cuna el amor por los caballos, como podemos comprobar durante el paseo por Peachtree Street de la familia Butler.

La secuencia se abre con un primer plano de un caballito de juguete, que pronto descubrimos forma parte del coche de bebé que Rhett empuja, muy orgulloso, mientras el matrimonio saluda a las señoras de Atlanta.

Si alguien visita el estado natal de Clark Gable, Ohio, puede acercarse a la localidad de Jefferson, donde, en el Victorian Perambulator Museum, exhiben esta pieza del atrezzo de Lo que el viento se llevó. Se trata del único museo en Estados Unidos dedicado a recoger cochecitos de bebé (más de doscientos modelos, antiguos en su mayor parte).

lunes, 2 de febrero de 2015

Ver antes de leer

En este artículo se nos presenta un caso típico en la vida del lector/asistente a la proyección: si leer el libro en que se basó el guión antes de ver la película o asistir a la sesión correspondiente sin tener idea de la historia que se ve en pantalla.

Claro que, en esta casa, lo lógico es aconsejar que se realicen ambas cosas, lectura y visión, en relación con Lo que el viento se llevó, y que no importa el orden en que se llevan a cabo.

martes, 27 de enero de 2015

El mismo viento, en otra guerra

The War (1994) está ambientada en el Sur de Estados Unidos, en el verano de 1972, y contiene una fugaz referencia a Lo que el viento se llevó: es la película que se está proyectando en el cine de la pequeña localidad, tal y como vemos en la marquesina de la sala de la que salen “las chicas”.

miércoles, 21 de enero de 2015

Para conservar un vestido

En los departamentos del Natural History Museum, en Los Angeles (California), se llevó a cabo la restauración y preservación del "modelo barbacoa" que lució Vivien Leigh en el papel de Escarlata O'Hara, la protagonista de Lo que el viento se llevó.

Este artículo nos habla del tema en breves párrafos. Entre otras cosas nos recuerda que el vestido se conserva en un lugar fresco, oscuro y nada frecuentado, cuando no está siendo expuesto a la vista del público: la temperatura se acerca a los 70 grados farheneit (21ºcelsius), con una humedad próxima a los 50%. El modelo se guarda horizontal, en dos cajas libres de ácido y envueltas en tejido también libre de ácido, la falda y el cinturón en una de ellas y el cuerpo en la otra.

La luz es un peligro para el color original, y también los insectos para la tela en general, pero el laboratorio ha puesto en marcha los mejores tratamientos para evitar mayores daños. Sin embargo, el modelo comienza a dar muestras de su deterioro, pues no en vano han pasado más de 75 años de su estreno: el estado del forro de seda, por ejemplo, produce ya estremecimientos de pánico entre los cuidadores, por su camino de convertirse en polvo, a pesar del relativamente cercano trabajo de reparación que llevó a cabo Walter Plunkett hace casi 40 años.



jueves, 15 de enero de 2015

Revisitando "Lo que el viento se llevó"

Ya terminamos de leer y disfrutar Frankly, my dear: “Gone with the wind” revisited, escrito por Molly Haskell.

No es una lectura recomendable a los principiantes en el universo de Lo que el viento se llevó, pero sí un placer para los que se mueven como peces en las biografías de Selznick, Mitchell, Leigh (y Escarlata O'Hara), que se ven unidos de alguna manera en el trabajo de Haskell. Esa es una de las perspectivas de este libro, con las que puedes no estar de acuerdo, pero sí interesarte su lectura y desarrollo.

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