lunes, 2 de junio de 2014

Amarla y comprenderla

La relación de Vivien Leigh con Escarlata O’Hara comenzó muy pronto, casi desde el momento en que la actriz abrió su ejemplar de Lo que el viento se llevó:

“Tenía la sensación de amarla y comprenderla, como si la hubiera conocido en persona.”

Esa impresión debió de contar mucho en su lucha contra corriente para conseguir el papel y, aunque la ilusión de haberlo alcanzado se diluyó pronto (con la sustitución de Cukor y con Olivier al otro lado del continente), Vivien notó que había algo especial entre ella y la criatura creada por Margaret Mitchell a la que había encarnado durante largos meses. Con el rodaje terminado, actriz y productor parecen proféticos:

Selznick observó que Vivien estaba llorando y se interesó por la razón de las lágrimas: “David, no vas a creerlo, pero todo lo quería era terminar con el rodaje de la maldita película. Y ahora que ya esta… tengo ganas de llorar por Escarlata. Sabes, está muerta, y hemos estado juntas de tal manera…”

“¿Muerta? ¡Y unas narices! ¡Vosotras dos seréis inmortales!”

lunes, 26 de mayo de 2014

Para grandes y pequeños

En el episodio de Phineas and Ferb When Worlds Collide/Road to Danville , el 3º de la temporada 3, de 2012, el doctor se “incorpora” a una obra de teatro en la que la protagonista dice “A Dios pongo por testigo que nunca volveré a pasar hambre.”
El doctor Doofenshmirtz y Perry vuelven del desierto a la ciudad.

lunes, 19 de mayo de 2014

Leer sobre la historia de Hollywood

Con el sugerente título de La historia secreta de Hollywood, Rafael Palacios nos promete un recorrido gozoso por la creación del imperio cinematográfico, pero se centra principalmente en la historia de los judíos al frente de los estudios y en cómo se varía la verdad en las pantallas para favorecer al pueblo judío.

Se mire por donde se mire, en la historia de Hollywood no puede faltar una cita a Lo que el viento se llevó, aunque en este texto (repleto de incorrecciones)se convierte al productor, David O. Selznick, en un irlandés conocido como David O'Selznick y, por lo tanto, no merecedor de alusiones a su trabajo.

lunes, 12 de mayo de 2014

Una historia larga

La longitud de Lo que el viento se llevó, nada habitual en las películas de hace 70 años, y también las variadas peripecias de sus protagonistas a lo largo de 12 años, han dado pie a una buena porción de anécdotas.

Han sido muchos los espectadores no prevenidos que han abandonado la sala felices y contentos justo después de que Escarlata, de vuelta en Tara tras muchas penurias, anuncie que no va a pasar hambre jamás... es decir, que se han perdido la mitad de la película.

Y ha habido otros, como el escritor P.G. Wodehouse, que perdió su habitual sentido del humor cuando vio que, después de que Rhett llevara escaleras arriba a Escarlata, lo que le parecía el final, "comenzaba una historia totalmente distinta". El creador de Bertie Wooster y Jeeves se levantó indignado para no volver a su asiento.

lunes, 5 de mayo de 2014

Atrapada por el viento sureño

Este artículo dedicado a Vivien Leigh nos recuerda que la actriz británica traspasó, sin duda, la frontera del Sur e interpretó sin problemas a personajes de otras nacionalidades.
El autor destaca, sin embargo, cómo se la unió a las circunstancias que rodearon a Scarlett O'Hara y a otras protagonistas, diciendo que no podemos olvidar el masoquismo de la mayoría de sus personajes: desde la irlandesa sureña, prodigio del sufrimiento (rebelde, eso sí) al deseo de abandonar(se) de Ana Karenina, la señora Stone y la sureña DuBois.
Y también se nos recuerda la calidad de actriz de Vivien, que se destaca con sólo contemplar los fotogramas de cualquiera de sus películas, y la debilidad de su vida: atravesarla como maníaco-depresiva colmada por la mala salud.

lunes, 28 de abril de 2014

Lista de bajas (XXXI)

En 1992 perdimos a los siguientes en el ámbito de la creación de Gone With the Wind:
Ralph Brooks, 77. (Un caballero en Doce Robles)
Arthur Fellows, 75. (Tercer ayudante de dirección)
Tom Seidel, 75. (Tony Fontaine)
John Epper, 86. (Stuntman en incendio, Rhett)

lunes, 21 de abril de 2014

No pisaré Estados Unidos

En febrero de 1943, a pesar de las duras condiciones de posguerra, todos aquellos que eran "alguien" en Madrid y muchos más que aspiraban a serlo se peleaban por una invitación para asistir a una proyección cinematográfica patrocinada por la embajada de Estados Unidos. La fama de Lo que el viento se llevó, que era la película en cuestión, provocó que las invitaciones se cotizaran a precios exorbitantes en el "mercado negro", que tanto se ocupaba de proporcionar bienes de primera necesidad como lujos como éste.

¿Todo Madrid? ¡No! Hubo al menos una persona que rechazó la invitación: el ministro de Agricultura Miguel Primo de Rivera, que explicó en una nota que hasta entonces no había tenido motivos para pisar la embajada americana y estaba convencido de que hacerlo sólo para asistir a la proyección de una película rebajaría su dignidad.

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