lunes, 26 de septiembre de 2022

Personajes (LXXV)

Una adivina llamada Mammy Jincy le había hecho la buenaventura a Escarlata, anunciándole que en las palmas de su mano se leía que iba a casarse con un hombre de pelo y bigotes negros. A pesar de que Escarlata afirma que no le gustan los hombres de pelo oscuro, su destino se cumple al cabo de unos años. El personaje no aparece en la pantalla, pero sí tiene una referencia en la novela.

lunes, 19 de septiembre de 2022

Citada por muchos, equivocada por unos cuantos

Las películas más recordadas de la historia de Hollywood van acompañadas del peor de los recuerdos: un error en la cita de un diálogo... He aquí una pequeña recopilación de las frases más repetidas... pero mal recordadas. No podía faltar una referencia a Lo que el viento se llevó, pero encontramos también títulos memorables, como El imperio contraataca, Casablanca, El mago de Oz, El Padrino...

lunes, 12 de septiembre de 2022

Rebeldes... de 1983

En la película conocida como Rebeldes (The Outsiders, F.F. Coppola, 1983), centrada en las peripecias juveniles de finales de los años 70, encontramos referencias a Gone With the Wind,la novela de la que uno de los protagonistas lee párrafos a su compañero.

lunes, 5 de septiembre de 2022

Su mirada favorita

Aqui contamos con una lista formada por los 25 directores de fotografía inolvidables. No podía faltar el nombre de Ernest Haller y Ray Rennahan, responsables oficiales de Lo que el viento se llevó, pero encontramos en la relación a los jefes del departamento de fotografía de películas memorables, como Apocalypse Now, Spartacus, Ben Hur, Barry Lyndon...

lunes, 29 de agosto de 2022

Personajes (LXXIV)

Mammy tenía una boca grande, de labios gruesos y colgantes que, cuando se enfadaba, pendían más que de costumbre; creía poseer a los O’Hara en cuerpo y alma y que sus secretos eran los suyos; era una mujer enorme, con ojillos penetrantes de elefante. Una africana pura, devota de los O’Hara hasta dar por ellos la última gota de su sangre; la mano derecha de Ellen, la desesperación de sus tres hijas y el terror de los demás criados de la casa. Su regla de conducta y su orgullo eran tan elevados como los de sus amos. Se había criado con Solange Robillard, la madre de Ellen, una francesa distinguida, fría y estirada, que no perdonaba ni a sus hijos ni a sus criados el justo castigo por la menor ofensa al decoro. Había sido nodriza de Ellen y viajó con ella desde Savannah a las tierras altas cuando se casó con Gerald. Mammy es un compendio de etiqueta y convenciones sociales, más estricta incluso que Ellen en lo que a la educación de Escarlata se refiere. Es capaz de penetrar en la capa de perfecta señorita que envuelve el carácter irlandés de la joven,y por eso desconfía del brillo de aquellos ojos verdes cuando algo se le ha metido entre ceja y ceja. Incapaz de abandonar a la familia, Mammy se queda en Tara a pesar de que la guerra ha traído la libertad para su raza; en cierto sentido sigue considerándose propiedad de los O’Hara, o tal vez sea al contrario: “Yo soy libre, señorita Escarlata; no puede usted enviarme a donde yo no quiera ir, y yo volveré a Tara cuando usted vuelva conmigo. Yo no puedo abandonar a la hija de la señorita Elena; no hay nada en el mundo que me obligue a marchar. Aquí estoy y aquí me quedo.” Acompaña a Escarlata a Atlanta para cuidar del hogar de los Kennedy y más tarde de los Butler, pero llega un momento en que Mammy da por concluida su misión y prefiere retirarse a Tara, en una especie de jubilación acelerada por el reuma. Escarlata ha escapado por completo a su control, y aunque la anciana negra ha llegado a apreciar a Rhett, sobre todo desde el nacimiento de Bonnie, la vida en aquella casa no era un lecho de rosas y de nada servían ya las reglas de comportamiento que Mammy tan bien conocía. Antes de que Hattie McDaniel consiguiera la inmortalidad con su Mammy hubo otras candidatas.

Curiosas son las historias sobre Elizabeth McDuffie, doncella de Eleanor Roosevelt, a la sazón la primera dama del país, que la recomendó en persona a Kay Brown, o sobre Bessie Mack, que se ofreció voluntaria al productor a cambio del billete desde Mississippi, pues se consideraba la Mammy ideal. Con mayores posibilidades estaban actrices ya veteranas como Madame Sul-Te Wan, nombre artístico de Nellie Conley (1873-1959), que había intervenido ya en Intolerance (Intolerancia, D.W. Griffith, 16), Queen Kelly (La reina Kelly, E. Von Stroheim, 29), King Kong (King Kong, M.C. Cooper y E.B. Schoedsack, 33)... y había causado muy buena impresión en la reciente Maid of Salem (La muchacha de Salem, F. Lloyd, 37), o Bertha Powell, la Esther de Kings Row (Kings Row, S. Wood, 42). Selznick pensó también en Louise Beavers (1902-1962), antigua doncella de Leatrice Joy y experimentada actriz, aunque relegada a los tradicionales papeles de criada, cocinera y nodriza: What Price Hollywood? (Hollywood al desnudo, G. Cukor, 32), She Done Him Wrong (Lady Lou, L. Sherman, 33), Imitation of life (Imitación a la vida, J.M. Stahl, 34)... pero que cometió el mismo error que Joan Fontaine cuando se presentó a la entrevista previa, en su caso para Melania: se presentó con sus mejores galas, muy lejos de la apariencia que Mammy debía tener, y esa primera impresión le cerró el camino hacia el papel. Se conservan también imágenes de las pruebas realizadas con Hattie Noel, que no consiguió convencer como Mammy pero a la que se le concedió unos segundos en la secuencia del hospital y que cuenta en su filmografía con títulos como Kitty Foyle (Espejismo de amor, S. Wood, 40), The Return of Frank James (La venganza de Frank James, F. Lang, 40), Kings Row (Kings Row, S. Wood, 42)...

lunes, 22 de agosto de 2022

10 películas para el resto de tu vida

Este artículo propone al lector que elabore una lista de diez películas que serían su única visibilidad cinematográfica hasta el término de su vida. El autor nos muestra los títulos de su elección, que pueden coincidir o no con los vuestros, y entre ellos figura Lo que el viento se llevó.. ¿Cuál sería tu elección?

lunes, 15 de agosto de 2022

Releyendo a Martín Gaite

Si repasamos la lectura de Lo raro es vivir, de Carmen Martín Gaite, encontramos un par de referencias a la obra de Margaret Mitchell y a la película que produjo David O. Selznick. "Moví la cabeza negativamente, al fondo, contra la pared, se besaban Vivien Leight (sic) y Clark Gable en una escena de Lo que el viento se llevó. Moisés acababa de cumplir cuarenta y dos años y se sentía muy viejo, echaba de menos la luz, aunque fuera fugitiva, de un momento extraordinario, como los que soñaba Anny, la novia de Antoine de Roquetin, en La náusea, suspiró, la voz se le había ido apagando." “La palabra verdad se quedó flotando como una nube deshilachada sobre las botellas alineadas al otro lado de la barra, viajó luego a nimbar las cabezas de Clark Gable y Vivien Leight (sic), serpenteó pegada al techo, el local mismo ya no era de verdad.”

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