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lunes, 3 de marzo de 2025

Una ración de besos

     Cualquier momento es bueno para recordar el cariño que dos (o más) personajes nos han mostrado a través de las pantallas... desde Gone With the Wind a Titanic. Lo comprobamos a través de esta compilación de besos.

https://www.facebook.com/watch/?v=1139424526117598

lunes, 14 de febrero de 2022

"Bésame, Escarlata"

Para celebrar el "día de los enamorados", instituido a lo largo de la jornada de hoy, os ofrecemos una recopilación, breve, de los considerados más apreciables besos de la historia del cine. No puede faltar en la lista Lo que el viento se llevó, pero también encontramos títulos como Desayuno con diamantes, Con faldas y a lo loco, Titanic...

lunes, 22 de febrero de 2021

Más besos, por favor...

Aquí nos encontramos con otra entrada dedicada a mostrarnos una serie de besos inolvidables en la pantalla. Por supuesto, no se olvida de Lo que el viento se llevó, y tenemos recuerdos que nos llevan a Casablanca, El hombre tranquilo, De aquí a la eternidad... y pocas "modernidades".

lunes, 28 de diciembre de 2020

El beso es una forma de diálogo

Siempre se espera un beso en la pantalla... ya sea una despedida amorosa al final de la cinta como una bienvenida a la pareja al comienzo de la historia, o un encuentro entretenido a mitad de la proyección.

Este artículo de Fotogramas nos recuerda 40 ocasiones en las que se produjo el beso entre los protagonistas de la película. No puede faltar Lo que el viento se llevó, que abre la colección en 1939 y nos lleva hasta ayer mismo, en la compañía de Casablanca, Historias de Filadelfia, Vacaciones en Roma, El planeta de los simios, Superman...



lunes, 2 de noviembre de 2020

100 momentos favoritos del cine

 Este vídeo nos lleva de la mano desde los comienzos del cine hasta bien entrada su "madurez", resumiendo la historia del séptimo arte (mayormente el americano) en cien seleccionados planos que probablemente hayamos visto una y mil veces pero que disfrutamos igual.

https://www.bolsamania.com/cine/los-100-momentos-mas-famosos-del-cine-en-un-solo-video/

Nos encontramos, por supuesto, imágenes de Lo que el viento se llevó, donde es difícil seleccionar nuestros planos favoritos, pero también hay 99 momentos escogidos de entre esas 100 películas. Está Metropolis, Ciudadano Kane, En busca del arca perdida, Carros de fuego, El mago de Oz, Cantando bajo la lluvia... lo mejor de cada década y una selección que nos hace correr a la estantería que guarda esos y otros títulos y volverlos a ver.

lunes, 6 de enero de 2020

Besos desde 1939

Aquí contamos con otra lista, que incluye Lo que el viento se llevó. Se trata de la relación de los mejores besos de la historia del cine, con un toque "moderno" como acontece habitualmente.

Pero, junto a Rhett y Scarlett, encontramos también a Rick e Ilsa, que comparten sus sentimientos en Casablanca, o a Paul y Holly, en Desayuno con diamantes, que nos dan paso a Jack y Rose, en Titanic o Ennis y Jack en Brokeback Mountain.


lunes, 24 de septiembre de 2018

Una entre 35

Si repasamos esta lista de El País nos encontraremos con Lo que el viento se llevó, que forma parte de la colección de declaraciones de amor/desamor del cine.

Nos encontramos con frases de El club de los poetas muertos, Dirty Dancing, Esplendor en la hierba, La gata sobre el tejado de zinc Casablanca...

lunes, 4 de junio de 2018

Uno de entre diez

Este artículo periodístico nos lleva a encontrar en una nueva lista a Lo que el viento se llevó.
En este caso se habla de los 10 mejores o más famosos besos de la historia del cine, y no podía faltar Gone With the Wind.

En la colección encontramos momentos inolvidables, desde Duelo al Sol a La ventana indiscreta.

lunes, 16 de mayo de 2016

Un beso es... más que un beso

El New York Times nos regala una nueva lista en la que no puede faltar Lo que el viento se llevó: los besos románticos más famosos en el cine.

De 1939 a 2012 hay buenas pruebas de que el ser humano no ha perdido la práctica de su... "comunicación amorosa bucal" y que el público agradece la visión de estas maniobras.

lunes, 15 de febrero de 2016

Siempre enamorados

Suele ser sentimiento del lector/espectador de Lo que el viento se llevó confiar en una futura recomposición del matrimonio Butler, por muy negativos que sean los indicios del final de la historia.

Ya hemos visto el desequilibrio del enamoramiento entre los miembros de la pareja, hasta encontrar de vez en cuando un punto de amor envidiable.

El suplemento dominical de El País del 14 de febrero dedica unas páginas a conmemorar el día de San Valentín, nombrado patrón de los enamorados,y,entre las fotografías y textos correspondientes, encontramos el espacio dedicado a los Butler-camino-de-serlo.

miércoles, 21 de octubre de 2015

En mitad de la historia

Un recuerdo de la escena que pone fin a la "primera parte" de Lo que el viento se llevó, con Rhett y Scarlett despidiéndose en medio del camino hacia Tara huyendo de la escaramuza de los dos ejércitos.

miércoles, 17 de junio de 2015

Tiempo para jugar

La primera de las imágenes de esta página nos ofrece ya una visión de Lo que el viento se llevó que nos habla de la vigencia estelar de la película de 1939, acompañada de un puñado de clásicos que podemos jugar a adivinar.

lunes, 25 de agosto de 2014

Bésame, Escarlata

Raro sería que faltara Lo que el viento se llevó en una lista dedicada a elegir buenos (o malos) momentos en el mundo del cine. Y, por supuesto, no falla en aparecer en la relación de los mejores o más recordados besos de la pantalla. Ahí la encontramos, codo con codo con diferentes versiones del beso a lo largo de la historia cinematográfico, desde ¡Que bello es vivir! a Titanic, pasando por Casablanca.

lunes, 17 de febrero de 2014

Amor a lo largo de los años

En la época del San Valentín de cada año no suele echarse en falta una relación con Lo que el viento se llevo, ya sea por hacer referencia a la unión entre Melania y Ashley o, más bien, al "asunto" que se desarrolló entre Scarlett y Rhett. Y aquí tenemos una cita en 2014 con el matrimonio Butler.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Bart se inspira en Rhett



En el episodio “Stealing First Base” ("Picos robados"), de The Simpsons, se nos regala un largo beso entre Bart y Nikki. Hacen referencia a 13 películas y 2 series, y, entre las primeras, a Gone With the Wind. Temporada 21, episodio 456.

lunes, 28 de enero de 2013

Emotividad

Los más de 200 minutos que podemos ver cuando se nos ofrece Lo que el viento se llevó recogen las diversas emociones que experimentan los protagonistas. Algunas de ellas las muestra esta página web, y sólo recoge las de Vivien Leigh y Clark Gable, que no es poco...

lunes, 26 de noviembre de 2012

Besos en la pantalla

Otra página bloguera nos lleva por una buena ración de besos en el cine y Lo que el viento se llevó comienza la lista, cronológica, que se inicia en 1939; en los años anteriores hubo también buenas aportaciones, pero no aparecen en la relación.

martes, 21 de febrero de 2012

Besos

Desde que se inició la filmación de historias se ha reservado un espacio dedicado al amor entre los personajes a los que interpretan los actores, y Lo que el viento se llevó se encuentra en la lista de los más recordados, como nos lo señala esta entrada. Sólo encontramos un pequeño gazapo, puesto que Escarlata y Ashley no eran primos.
La entrada acompaña las imágenes del beso enamorado de Rhett con otra serie de besos cinematográficos más o menos inolvidables

miércoles, 20 de febrero de 2008

"Kiss me, Scarlett" (II)

Dejamos atrás los besos de Escarlata a Ashley Wilkes, un hombre de honor que reserva lo mejor de sí para su esposa; ahora es el turno de Rhett Butler, que no se cansa de repetir que no es un caballero.

El asunto de los besos no surge entre ellos hasta el momento en que Rhett le lleva a Escarlata un sombrero de París. Como pago, afirma que se quedará satisfecho con un beso en la mejilla, ya que ella está dispuesta a concedérselo.

En la novela, cuando Escarlata le acusa de mentirle sobre el estado de la guerra, él le apuesta un beso a que los yanquis llegarían en un mes a la ciudad. La mención de un beso cambia su miedo en alegría pero, juguetona, replica que antes la besaría un cerdo. Rhett concede que sobre gustos no hay nada escrito y que siempre ha sabido que a los irlandeses les gustaban los cerdos.

El beso de Rhett en la palma de la mano, cuando le propone que sea su amante, en tanto ella esperaba una declaración en toda regla, hace que algo emocionantemente eléctrico recorra el cuerpo de Escarlata; esa sensación la confunde, porque está convencida de que ama a Ashley y no a Rhett, pero aquellas cosas no le sucedían en las raras ocasiones en las que el caballeroso Wilkes la rozaba con sus labios.

Un soldado que parte a la guerra se merece un beso, cómo no. Y Rhett no duda en robárselo a Escarlata, después de haberla sacado de Atlanta y de asegurarse de que podrá seguir su camino sin demasiados sobresaltos.

Ella ha de reconocer que es muy agradable estar en los brazos de Rhett, notar su bigote cosquilleándole la boca y sentir sus labios cálidos sobre los suyos, percibir cómo bajan por su garganta y se detienen a la altura del broche que cierra su corpiño... hasta que la fría razón vuelve y recuerda que Butler va a dejarla casi a merced de los yanquis. El primer beso de Rhett y Escarlata que vemos en la película se cuenta entre los más famosos de la historia del cine, y recoge casi literalmente lo descrito por la escritora en la novela.

La próxima vez que se ven Rhett está en la cárcel y Escarlata se ha engalanado para que él le preste dinero para sacar a Tara adelante. Un beso en la mejilla o en la frente, como buenos "hermanos", es lo máximo que puede permitir ella, coqueta, aunque unos minutos después se ofrecerá en cuerpo y alma a aquel hombre que la confunde.

Para arrancarle el “sí”, porque no está dispuesto a tener que atraparla de nuevo entre dos maridos, Rhett pone todo su arte osculatorio en su declaración tras el funeral de Frank Kennedy. Los pensamientos de Escarlata se transmiten a su rostro: no quiere volver a casarse porque cree pertenecer a Ashley y desea reservarse para él aun sabiendo que no es posible su unión.

El guión cinematográfico hace que mencione que “siempre habrá otro hombre”, lo cual impulsa a Rhett a demostrarle que ni siquiera “ese hombre” sabe besar como él (¡por la camisa de San Pedro!). La deja anonadada:
“ser besada de aquel modo le resultaba extraño, pero también agradablemente excitante”.

El matrimonio comienza bien en materia de arrumacos: Rhett calma las pesadillas de su esposa con un beso, recibe uno como premio cuando le asegura que podrá arreglar Tara, la besa en el cuello segundos antes de que Escarlata le anuncie su deseo de no tener más hijos...

Pero pronto las relaciones irán enfriándose entre ellos y la última vez que estarán lo bastante cerca para mantener contacto no acontecerá hasta que un Rhett borracho, celoso y lleno de rabia, le demuestre que es más fuerte que ella en una orgía de besos y demás efusiones que texto y película dejan a la imaginación del público en una elipsis muy sugerente... y controvertida.

domingo, 17 de febrero de 2008

"Kiss me, Scarlett" (I)

Los protagonistas de la historia de Lo que el viento se llevó intercambian diversas manifestaciones de afecto en la medida en que la moral de la época que vivían lo permitía.

Tampoco Margaret Mitchell va mucho más allá de besos, abrazos, latidos apresurados de corazón y suaves contactos de manos cálidas para describir la pasión amorosa entre el triángulo Ashley-Escarlata-Rhett; ni el Código de Producción de la Oficina Hays habría dejado pasar nada que pudiera ofender la moralidad de las Ligas de Decencia, que eran quienes en realidad decidían lo que el público cinematográfico estaba preparado para ver y lo que debía mantenerse oculto, por obvio que fuera.

Por lo tanto serán breves besos y abrazos lo que encontramos en GWTW, y destacamos los más significativos.

Debido a su educación y a la efímera relación mantenida con su primer marido, lo máximo que Escarlata desea de Ashley es un beso, puesto que Ellen le ha enseñado, y ella misma ha comprobado, que “la pasión es para los hombres”, sin darse cuenta de que las tímidas aproximaciones de Charles demostraban tanta inexperiencia como la que podía tener ella.

El valor que Escarlata da a los besos es, sin embargo, relativo: está dispuesta a dejarse besar por Rhett en pago del sombrero de París, y abriga la secreta esperanza de que de ese modo él se enamore de ella de la tonta forma que sus otros pretendientes, para tenerlo así en su poder y hacerle pagar sus impertinencias, además de conseguir que continúe llevándole regalos. Pero Rhett lee sus pensamientos y se guarda mucho de seguirle el juego. En la novela le roza con suavidad cosquilleante la mejilla; en la película, ni siquiera eso.

En la novela, el beso que Ashley deposita en la mano de Escarlata a su vuelta de Europa, que entraba dentro de la cortesía más elemental, se añadirá a los demás detalles que hacen que la joven se enamore con locura de Wilkes aquella tarde.

Ashley, caballero hasta en los momentos más críticos, vuelve a besar la mano de Escarlata antes de salir de la biblioteca de Doce Robles, después de que entre ellos se haya desarrollado una escena bastante íntima. Un detalle que se suprimió en la producción cinematográfica.

En la boda de Escarlata con Charles también Ashley besa a la novia, así como en el momento de marchar a la guerra, en esta ocasión a instancias de Melania: “Debes besar a Escarlata, Ashley. Ahora es mi hermana”. Un beso que Ashley concede con labios fríos y que Escarlata no recibe con alegría, porque había sido sugerencia de su cuñada. Una falta de entusiasmo por ambas partes que también se refleja en la película: el rostro de Vivien Leigh indica “lo que pudo haber sido y no fue”; Leslie Howard se las compone para expresar algo así como “pasemos por este trago con la cabeza bien alta”.

El permiso de Navidad de Ashley permite que una vez más bese la mejilla de Escarlata, que olvida las frases de bienvenida que tenía preparadas y se lamenta luego de no haber estado a solas con él, creyendo que en ese caso el beso hubiera sido en los labios. Un beso que Selznick y su equipo tampoco incluyeron.

En el momento de la despedida, al final de ese permiso, Ashley comienza por dar un beso en la frente a Escarlata, después de haberla asustado con sus premoniciones de derrota. Él se conformaba con eso, pero la joven le dice: “Bésame... Bésame para decirme adiós”, y Ashley está a punto de dejarse llevar por sus emociones, aunque se recupera a tiempo y permite que el momento pase y en su rostro se dibujan la vergüenza, la desesperación y el amor. Lo mismo acontece en la película.

Les será más difícil reprimirse mucho tiempo después, en el huerto de Tara. Entonces, sólo el honor impedirá que Ashley acceda a los deseos de Escarlata de huir a cualquier otro lugar. Retumba en los oídos de Escarlata un ruido como del océano rompiendo contra acantilados, mientras los labios de ambos se oprimían durante un instante y Ashley sentía que la fuerza de la que él carecía y que Escarlata desbordaba se traspasaba a su interior. Lo que había comenzado como un beso de consuelo, y así lo vemos en la pantalla, se convierte en un abrazo y en bocas unidas. Escarlata le pide que le diga que la quiere. Él se resiste, pero acaba confesando que sí, pero que es inútil, porque jamás abandonará a Melania y a su hijo.

Un abrazo afectuoso, de amigos que han atravesado juntos tragos amargos, es todo lo que sucede entre ellos en el aserradero y, sin embargo, es esta acción cariñosa y desprovista de toda pasión la que sorprende India y que da pie a consecuencias desagradables para todos.

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