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jueves, 13 de noviembre de 2025

El viento en la Gran Vía

     El Palacio de la Música se construyó en el número 35 de la calle Gran Vía en Madrid entre 1924 y 1926, con un proyecto que reunía ideas del clásico, el barroco y propuestas del arte moderno. Se le encargó al arquitecto Secundino Zuazo Ugalde el principal proyecto, del que se hizo desaparecer la pantalla en el exterior destinado a los tiempos veraniegos, pero estaba designado un conjunto de cine y concierto con espacio dedicado también al baile.

    El 13 de noviembre de 1926 fue el rey Alfonso XIII el encargado de la inauguraciòn del Palacio de la Música, pero la película "The American Venus" (La Venus americana, 1926) encargada de abrir la sala cinematográfica pasó al día siguiente.

    La sala en cuestión destinaba 1868 localidades y dos balcones, con dos pares de asientos al frente.


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viernes, 17 de noviembre de 2023

Estreno con aire catalán

    Nos dice este blog en enero de 2023: 

“La Metro había puesto muy alto el listón justo en ese momento, cuando se encargó del doblaje del esperadísimo estreno de Lo que el viento se llevó, que tuvo lugar el 17 de noviembre de 1950. Durante décadas, este trabajo habría de considerarse la cumbre de la profesión, aunque en buena medida esta reputación se deba a la de propia película, considerada durante mucho tiempo la quintaesencia del Hollywood clásico. El elevadísimo número de personajes con diálogo hace que su reparto sea un catálogo de la práctica totalidad de voces que trabajaban en Barcelona en ese momento, con alguna ausencia significativa (Rafael Navarro, por ejemplo). 

    El cuarteto protagonista gozó de un cast excepcional, no en vano los dos actores encargados de Escarlata O’Hara y de Rhett Butler (Elsa Fábregas y Rafael Luis Calvo) también han gozado de fama imperial incluso entre aquellos ajenos a la profesión. Sin embargo, Elvira Jofre en el papel de Olivia de Havilland y Víctor Ramírez en el de Leslie Howard merecen los mismos aplausos, como el de aquellos actores que tuvieron ocasión de lucirse en los papeles de menor relevancia: por ejemplo, el famoso acento pseudo-cubano con que Carmen Robles hace hablar a Mammy hoy se considerará racista pero, evidentemente, resulta entrañable.”

    Un vistazo al Windsor, que acogió la producción de David O. Selznick desde el 17 de noviembre de 1950 al... 29 de junio de 1951.



martes, 27 de diciembre de 2022

Un estreno es un estreno

     El Carthay Circle Theatre fue la sala que acogió el estreno de Lo que el viento se llevó en Hollywood, el día 27 de diciembre de 1939. El departamento de publicidad de la MGM lo preparó todo para que la sesión superara el nivel alcanzado en el pase en Atlanta unos días antes, un baremo que parecía inalcanzable.

    Y todo parecía funcionar bien... hasta que David O. Selznick, productor de la película, se dio cuenta de que se había olvidado de completar los asientos que se había reservado en su alrededor y que estaban destinados a su familia y amigos más cercanos. Las entradas para esta gente tan especial estaban en su despacho al tiempo que la sala se llenaba, por lo que resultaría inevitable que sus invitados no llegaran o llegaran muy tarde a una sesión a la que no faltaban ilustres miembros de la comunidad, tanto del cine como de otros mundillos sociales, y que ya ocupaban sus asientos...

    Selznick envió a sus ayudantes a que recorrieran las casas más cercanas a la sala e invitaran a sus habitantes a participar en la sesión que empezaba en unos diez minutos. Unos cincuenta invitados participaron en este momento histórico, aunque ocuparon sus asientos con jerseys y americanas de todos los días... frente a participantes enjoyados y vestidos con amplios modelos. 

lunes, 2 de mayo de 2022

De la mano de Melanie

A través de un vídeo de unos 32 minutos Olivia de Havilland nos lleva por sus recuerdos de Lo que el viento se llevó. Es emotivo el relato de su conexión con el personaje de Melanie Hamilton y la forma en que consiguió conquistar al por entonces director previsto, George Cukor, para conseguir el papel que la haría más inmemorable de lo que ya lo era. De Havilland recuerda también algunos momentos del rodaje, la llegada del nuevo director, Victor Fleming, los comportamientos de Gable y Leigh como los dos protagonistas de Gone with the wind, su acercamiento a su personaje...

sábado, 27 de noviembre de 2021

Los Butler llegan a Atlanta

El 27 de noviembre de 1939, Selznick le escribió a su segunda mano de a bordo Kay Brown sus pensamientos sobre el futuro estreno en Atlanta de Lo que el viento se llevó. Al productor le parecía excesivo adelantar la fecha de la llegada de las estrellas a la ciudad con respecto a la proyección de la película. Selznick indicó que ya Clark Gable se había mostrado adverso a la fecha de la que se hablaba en un principio, protestando también sobre el baile previsto... no por no saber bailar, como se ha comentado en varias ocasiones, sino por su gran timidez. Además, al actor no le hacía falta ninguna de la promoción prevista, al ser "la mayor estrella del mundo". En cuanto a Vivien Leigh, el productor hizo constar que sí necesitaba colaborar en parte en lo que se preparaba, por su característica profesional y en bien también de la película que protagonizaba. Como medida en forma de premio a la actriz, Selznick hizo notar que permitiría la presencia de su amante Laurence Olivier en Atlanta... para promover el estreno de Rebeca.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Recuerdo del estreno

Uno de los interesantes blogs que tratamos habitualmente, carole-and-co.livejournal.com, recordaba el pasado 15 de diciembre el día del estreno de Gone With the Wind en Atlanta, con una fotografía que reúne a los cinco protagonistas principales de la película: Vivien Leigh, Clark Gable, Margaret Mitchell, David O. Selznick y Olivia de Havilland (falta Leslie Howard, desplazado ya por razones bélicas).

O se han contado un chiste y se ríen todavía mientras funciona la cámara, o la escritora, el productor y los tres actores se estaban llevando muy bien, al menos durante esas horas.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Baile previo al estreno

El jueves, día 14 de diciembre de 1939, previo al estreno de Lo que el viento se llevó en Atlanta, se celebró un baile organizado por la Junior League.

El auditorio estaba adornado con banderas confederadas y retratos de los personajes.

El escenario estaba decorado como una fachada de una mansión de los tiempos de antes de la guerra.

El principal acontecimiento de la noche fue un gran desfile de todos los invitados con atuendos de la época, encabezados por Margaret Palmer, elegida por la Junior League para ser “la Escarlata de Atlanta” (Atlanta’s Scarlett).

Amenizando la velada estuvo el Ebenezer Baptist Church choir, compuesto por negros en su integridad, que interpretó una selección de espirituales ante la fachada. La presencia del coro fue criticada días después en una asamblea del Atlanta Baptist Ministers Union, donde uno de los reverendos denunció que los negros de la ciudad no habían podido comprar entradas para un festejo que celebraba una película donde los negros tenían papeles importantes, y que la presencia del coro daba a entender que los ciudadanos negros aceptaban la segregación que reinaba en Atlanta.

La Junior League recaudó 20.000 dólares; asistieron más de 5.000 personas a la velada en honor a Gone with the Wind.

lunes, 15 de diciembre de 2014

"Lo que el viento se llevó": 75 años

Hoy se cumplen 75 años del estreno mundial de Lo que el viento se llevó en Atlanta, Georgia.
Un artículo le dedica un homenaje a través de citar varios detalles:

*El vestido “de las cortinas”: La Universidad de Texas-Austin Harry Ransom Center muestra 3 vestidos originales por primera vez en 25 años. Pero el que verdaderamente llama la atención del espectador es el vestido verde realizado con las cortinas de Tara.

El modelo ha requerido 10.000 dólares para su conservación hasta ahora, incluyendo nuevas prendas interiores para crear la original forma que vemos en pantalla. Los resultados merecían la inversión, según relata el responsable de la exhibición Steve Wilson: “Es sorprendente. Da la impresión que un vestido ordinario no tiene. Se consigue una real sensación de estar al lado de Escarlata O’Hara o Vivien Leigh cuando estás cerca de esos vestidos, y la gente señala que era muy delgada.

*Olivia de Havilland sigue siendo vivaz y activa a sus 98 años, y se muestra orgullosa de la película, como si formara parte de su legado. La actriz comentó que tuvo grandes esperanzas para la película: que se proyectaría con éxito durante cinco o seis años antes de desaparecer de la pantalla.

*Tara: La fachada de la plantación creada en Georgia se conservó en el estudio de la MGM antes de su mudanza a la zona de Atlanta, donde languideció durante años (a excepción de la puerta, que fue restaurada y colocada en el Museo Margaret Mitchell). El historiador local y guía Peter Bonner considera que su misión es restaurar la fachada, ahora guardada en una granja lechera.

*El retrato de Escarlata. Una pieza central del Museo Margaret Mitchell es el retrato de O’Hara que vemos en la película, todavía mostrando las cicatrices del vaso de jerez que le lanzó el frustrado Rhett Butler.

La propiedad fue enviada a Atlanta para el estreno y se mostró en un departamento de una importante empresa, antes de moverse a la Escuela Elemental Margaret Mitchell, que a su vez lo prestó a la Casa de la autora desde 2004.

*”Frankly, my dear”: El American Film Institute reunió las 100 líneas más importantes de la historia cinematográfica hasta 2005. En la cabeza de la lista estaba la frase de Rhett Butler.

Selznick tuvo que luchar con los censores de la época para mantener la apreciada línea, acusada de profanidad por el comité censor. El productor consideró otras variaciones, como “Frankly, my dear, I just don’t care”, que fue filmada en secreto como un apoyo. Los memos de la época reflejan también otras versiones, pero ninguna de esas frases se acercaba al impacto necesario.

*Supermarca de taquilla: Titanic, Avatar y La Guerra de las Galaxias inclinan sus respectivas cabezas ante el aluvión de Gone With the Wind. Cuando los precios de taquilla son ajustados por la inflación, la película mantiene la cifra de 1.6 billones de dólares de recepción doméstica, que la coloca a la cabeza.

*Escarlata O’Hara: La película invitaba a disfrutar de dos de las mayores estrellas de la época. Clark Gable y Leslie Howard. Pero fue la recién llegada actriz britànica Vivien Leigh quien se hizo con el mando, después de una búsqueda que incluyó a estrellas de Hollywood, como Bette Davis o Katharine Hepburn... Leigh deslumbra en un papel que aparece en casi todas las secuencias. Apunta Osborne que tan maravilloso como es la película, con todas las magníficas intepretaciones, sin Vivien leigh en la primera posición el film no tiene el impacto o perdurabilidad necesarios. Es la perfecta para intepretar a Escarlata O’Hara; Vivien Leigh le da al papel y a la película su inmortalidad. El moderno y cabezón papel estaba también por delante de la mentalidad de la Guerra Civil o 1930. La actitud de Escarlata sobre el papel de la mujer en el mundo era muy diferente y mucho más relevante hoy.

*Vestido de la Luna de Miel: El vestido de seda de bengalina que lleva Escarlata es el único que se muestra de forma permanente en el Museo Gone With the Wind de Marietta, en Georgia.

lunes, 21 de abril de 2014

No pisaré Estados Unidos

En febrero de 1943, a pesar de las duras condiciones de posguerra, todos aquellos que eran "alguien" en Madrid y muchos más que aspiraban a serlo se peleaban por una invitación para asistir a una proyección cinematográfica patrocinada por la embajada de Estados Unidos. La fama de Lo que el viento se llevó, que era la película en cuestión, provocó que las invitaciones se cotizaran a precios exorbitantes en el "mercado negro", que tanto se ocupaba de proporcionar bienes de primera necesidad como lujos como éste.

¿Todo Madrid? ¡No! Hubo al menos una persona que rechazó la invitación: el ministro de Agricultura Miguel Primo de Rivera, que explicó en una nota que hasta entonces no había tenido motivos para pisar la embajada americana y estaba convencido de que hacerlo sólo para asistir a la proyección de una película rebajaría su dignidad.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El viento en Madrid

El 13 de noviembre de 1926 el rey Alfonso XIII inauguró el Palacio de la Música, cine en la Gran Vía de Madrid donde se estrenaría Lo que el viento se llevó el 17 de noviembre de 1950.
Fue diseñado por el arquitecto Secundino Zuazo, como un edificio destinado a ofrecer una doble sensación de música y otras actividades artísticas. La única pantalla podía ser contemplada por 1.868 espectadores, distribuidos en la sala al pie y en las cabinas.
El cine se abrió en 1926, con la proyección el 14 de noviembre de la película The American Venus, y estuvo funcionando hasta finales de 1986, cuando se decidió cerrarlo, cosa que sucedió en 1988.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Aniversario del estreno

Unas cuantas imágenes de lo que se montó los días del estreno en Atlanta (Georgia) de "Lo que el viento se llevó". .

miércoles, 19 de octubre de 2011

Escarlata la roja

El 19 de octubre de 1990 ha quedado fijado como fecha del estreno de GWTW en la URSS.
2.500 butacas esperaban a los asistentes en el Oktyabr, un local en cuyo exterior actuó una banda del Ejército Rojo. 15 rublos costaba la entrada de aquel día, que anotó una espera de dos horas para acceder al cine e incluyó el consumo de sucedáneo de champán previo para la mayoría de los clientes, verdadero para los de clases de "gente importante", que lo cataron acompañado de caviar ya tras las puertas.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Sureña admiradora

Entre los miles de personas que participaron en recibir al equipo de Gone With the Wind en Atlanta los días que se presentó la película encontramos a una jovencita que. con los años, dio buena prueba de su talento como actriz (y su buena suerte como mujer, por compartir parte de su vida con Paul Newman).
Joanne Woodward iba camino de los diez años cuando encontró sitio en el coche donde viajaba Vivien Leigh en el desfile por las calles de Atlanta, acompañada de su futuro esposo Laurence Olivier, la mayor atracción para la pequeña. Se sentó en el regazo del actor, que recordó este detalle años después, cuando Joanne merecía también la admiración y que más tarde compartió pantalla con él.

martes, 29 de diciembre de 2009

La reina del baile

El vestuario de Lo que el viento se llevó dio pie a Walter Plunkett y compañía a lucirse con unos cuantos modelos inolvidables, pero, después del arduo rodaje, aún reservaban imaginación, talento y energías para creaciones tan espectaculares como la que llevó Vivien Leigh en el baile de la Junior League el día antes del estreno en Atlanta.

Vivien Leigh, con el modelo del baile de la Junior League

En esta imagen vemos a la intérprete de Escarlata O’Hara posando con el vestido, que es de terciopelo de Lyon negro, con la parte superior muy ajustada y la inferior, en contraste, muy voluminosa. El armiño está presente en el remate del escote y en las mangas.

martes, 22 de diciembre de 2009

Testimonio gráfico

No sólo los fotógrafos estuvieron muy atareados durante los tres días de celebraciones con motivo del estreno en Atlanta de Lo que el viento se llevó, captando en imágenes fijas todos los acontecimientos.

También contamos con metraje tomado para los noticieros de la época, como el que distribuía la MGM, News of the Day (producido por la cadena de Hearst) y que se proyectaba en las salas antes de las películas y que ahora podemos encontrar en las ediciones en vídeo de GWTW.

Bajo el título Dixie saluda a "Gone With the Wind", vemos la llegada de los protagonistas, en sus respectivos aviones, los desfiles motorizados camino de los sucesivos actos, parte del baile organizado por la Junior League, el exterior del Loew’s Grand la noche del 15 de diciembre, con la llegada al cine de los veteranos confederados, de una tímida Margaret Mitchell, una fascinante Vivien y un serio Olivier y el matrimonio Gable, lleno de encanto. Cuatro minutos que resumen unos días memorables.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Sin película, no hay estreno que valga

Suele decirse que la realidad supera a la ficción, y An Alan Smithee Film: Burn Hollywood Burn (¡Arde Hollywood!, 1998) es un buen ejemplo: en la pantalla, Alan Smithee, un buen montador, tiene la oportunidad de estrenarse como director de una superproducción, pero las interferencias del guionista y los productores le llevan a pedir que su nombre no figure en la película, pues no la reconoce como suya. Pero como se llama igual que el “director fantasma” que se utilizaba en estos casos, se ve obligado a tomar medidas más drásticas.

En la realidad, el director titular discrepó sobre el montaje final con el guionista y los productores y se retiró de la película, la última que lleva el crédito de “Alan Smithee” y un título habitual en las listas de “peores películas de la historia”.

No es, desde luego, la mejor sátira realizada por Hollywood sobre Hollywood, pero se deja ver... y contiene una referencia a GWTW: los productores, que dan su película por perdida por ciertas circunstancias, se lamentan: “El estreno iba a ser en el Grauman”, apunta uno de ellos. “El mayor estreno desde Lo que el viento se llevó”, corrobora el presidente de la compañía, cariacontecido por no poder emular el espectáculo de la Selznick International y la MGM en Atlanta y otras grandes ciudades en 1939.

Cartel de ¡Arde Hollywood!

sábado, 19 de diciembre de 2009

Swing en el viento

Bandas militares, bandas civiles, coros que interpretaron espirituales, conjuntos de música tradicional… No faltó la música en los tres días de celebraciones en Atlanta en diciembre de 1939.

También hubo música contemporánea para saludar el estreno de Lo que el viento se llevó; la organización no dudó en hacerse con los servicios de la banda de música ligera que hacía furor en todo el país por aquella época: Kay Kyser y su orquesta, también conocidos como Kay Kyser’s Kollege of Musical Knowledge. Especialistas en lo que se dio en llamar “swing cómico”, eran todo un fenómeno nacido en la radio, con programas de enorme éxito en los que se mezclaba la música con el humor, a través de la participación de la audiencia. Como era de rigor, la música de Kyser saltó también a la pantalla en varias ocasiones.

La banda amenizó el baile de la Junior League y también el festejo organizado al día siguiente en el Auditorio, donde 6.000 personas bailaron al ritmo que marcaba la batuta de Kyser mientras en el Loew’s Grand se proyectaba la película.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Bella en la pantalla y en la platea

El modelo que llevó Vivien Leigh en el estreno de GWTW competía en esplendor, codo con codo, con la película y los fastos organizados en su honor.

La intérprete de Escarlata O’Hara acudió a la proyección envuelta en un abrigo de zorro bajo el que llevaba un vestido de lamé dorado, de corte oriental; el ajustado fajín y las mangas van alcochados con dibujos de rosas y con lentejuelas doradas. Es probable que se produjera algún caso de bizquera pasajera entre el público de la sala: era imposible apartar los ojos de Scarlett O'Hara en la pantalla, pero también lo era dejar de admirar a Vivien Leigh en su butaca...

Vestido de Vivien Leigh, estreno en Atlanta

Este modelo en particular (cuya foto hemos tomado del libro de Bridges sobre el estreno) fue creado por Walter Plunkett, pero en el diseño del guardarropa de Vivien para las celebraciones relacionadas con las primeras proyecciones de Lo que el viento se llevó intervino también Irene, que luego se encargó del vestido para la entrega de los premios de la Academia.

Selznick quiso hacerse perdonar todas las grandes y pequeñas tiranías del rodaje y asumió todos los gastos del vestuario de las actrices durante los sucesivos estrenos.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Hospitalidad sureña

El Georgian Terrace fue el hotel donde se hospedaron casi todas las “celebridades” que participaban en los actos organizados para el estreno de Lo que el viento se llevó en Atlanta, bien procedentes de Hollywood, Nueva York o cualquiera de las ciudades donde se encontraran trabajando o solazándose en aquellas fechas.


Unos años atrás, Margaret Mitchell se había hecho notar en el salón de baile para asombro de las señoras atlantinas y, en 1935, había hecho entrega de su desordenado manuscrito a Harold Latham en el vestíbulo del Georgian Terrace, así que, de alguna manera, se cerraba un círculo relacionado con GWTW.

Convenientemente adaptado a los tiempos, el hotel, inaugurado en 1911, sigue siendo un referente para los visitantes, igual que lo fue hace 70 años; todo parece estar dispuesto para cumplir hasta el más mínimo deseo del huésped, como en 1939: no bien la expedición hollywoodiense había partido para otros compromisos cuando en recepción atendieron a una señora que deseaba que le reservaran la suite que habían ocupado Gable y Lombard (habitaciones 918, 919 y 920). No había problema, aseguró el atento empleado, si la señora esperaba a que, entre otras cosas, se cambiaran las sábanas… “¡Ni se le ocurra!”, o algo parecido, exclamó la ferviente admiradora de los Gable.

Entradas relacionadas:
Leigh y Olivier, con la mayor reserva

martes, 15 de diciembre de 2009

Noche estrellada en Atlanta

El viernes, 15 de diciembre de 1939, fue una jornada repleta de acontecimientos en Atlanta, cuyas calles más céntricas se vieron también desbordantes de gente que no quería perderse ni un solo detalle de todo lo que rodeaba el estreno de Lo que el viento se llevó: los periódicos hablaban de 300.000 (trescientas mil) personas como testigos presenciales de la cabalgata de estrellas y personalidades.

Hasta desembocar en la proyección en el Loew’s Grand y el baile “de consolación” a la misma hora para aquellos que no pudieron obtener entradas, la expedición hollywoodiense se repartió en un almuerzo ofrecido por el Atlanta Better Films, una visita al Ciclorama en Grant Park, un té con el gobernador de Georgia y una fiesta para la prensa en el Piedmont Driving Club (el club social más selecto de la ciudad).

Los visitantes quedaron, lógicamente, abrumados por tal despliegue de hospitalidad sureña. Gable era ovacionado allá por donde iba (Vivien Leigh tomó el relevo después, una vez pasada la “prueba de fuego” y ser reconocida por los atlantinos como la Escarlata genuina). Con Carole a su lado para templar cualquier rescoldo de incomodidad, Clark supo manejar muy bien todas las situaciones comprometidas e hizo valer su condición de ídolo de las multitudes con infinita paciencia y elegancia: “Esta es la noche de Margaret Mitchell y la noche de los ciudadanos de Atlanta…”

Pero no fue el único que levantó pasiones: también Laurence Olivier tenía rendidos admiradores; en particular, una chiquilla de nueve años que consiguió saltarse el cordón con el que la policía intentaba mantener a raya al público durante el desfile motorizado hacia la proyección; la jovencita llegó hasta la limusina en la que viajaba el intérprete de Heathcliff y sin ninguna ceremonia se sentó en sus rodillas unos instantes, hasta que las fuerzas del orden reimplantaron el ídem. Luego, cuando pudo entrar a ver la película, y según recuerda su madre, la niña señaló a la pantalla cuando apareció Vivien Leigh y le susurró: "Un día seré una gran actriz".

Aquella pequeña se llamaba Joanne Woodward y, muchos años después, cuando interpretaba Come Back Little Sheba con Olivier y sacó a colación su desparpajo de aquella noche, se sorprendió al ver que el actor se acordaba perfectamente de la espontánea admiradora... que, por supuesto, ha cumplido su promesa, pues es una de las grandes actrices del siglo XX y XXI.


Joanne Woodward y Paul Newman
Joanne Woodward y su esposo, Paul Newman


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