Mostrando entradas con la etiqueta traducción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta traducción. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de enero de 2023

Dobladora de "Sopa de ganso" a "Barry Lyndon"

Nellie Manso de Zúñiga de Maeztu, “Mis Memorias. Vivir entre los Maeztu y otros igual de fantásticos”.

Página 177: "…y mi guardarropa no estaba lo que se dice muy bien surtido. Yo tenía aún bastante fresca en la memoria la que fue en mi adolescencia mi novela favorita, Lo que el viento se llevó, y entonces recordé la estupenda idea que había tenido Escarlata O´Hara de hacerse un traje con unas cortinas, para estar deslumbrante cuando la viera Rhett Butler.”

lunes, 24 de noviembre de 2014

El viento sopla en el este

La novela de Margaret Mitchell acumuló traducciones a otros idiomas y se convirtió en casi todos ellos en un campeón de ventas.

En muchas ocasiones la edición no estaba autorizada, al menos hasta bien entrados los años 40, pero los lectores se las quitaban de las manos, a veces arriesgando un encontronazo con la ley, no sólo la que protege los derechos de autor, sino la dictada por sus propios gobiernos.

El Comité Central del Partido Comunista ruso no dio luz verde a la publicación de Lo que el viento se llevó en la Unión Soviética, pues consideró que ofrecía una versión distorsionada de la realidad del Sur de preguerra y mostraba una opinión favorable hacia las organizaciones racistas creadas tras la contienda.

El veto estuvo en vigor hasta 1982 y se levantó gracias a los esfuerzos de Tatiana Kudriavtseva, que logró conmover, con lágrimas incluidas, a los altos funcionarios del negociado censor para que autorizaran la traducción; así culminó un trabajo de 18 años y los dos tomos de Unesennye vetrom pronto alcanzaron ventas millonarias.

martes, 28 de junio de 2011

Se adelanta a su tiempo

En una secuencia de Hindenburg vemos a la condesa leer una edición de Gone With the Wind en alemán y en bolsillo. Pero la publicación en ese idioma y ese tamaño no se produjo antes de 1948... al menos once años después del tiempo en que acontece la catástrofe.

viernes, 22 de enero de 2010

La importancia y cuidado de los bledos

La recopilación de las traducciones de la última frase de Rhett Butler, por la que Selznick luchó tanto para que apareciera en la película tal y como lo hacía en el libro, con su famoso “damn”, es ya un clásico en Viento Escarlata.

Hoy aportamos a la colección la versión que encontramos en la edición española del libro Hitchcock y Selznick, de Leonard Leff, en donde el Frankly, my dear, I don’t give a damn se convierte en Francamente, querida, me trae sin cuidado.

Entradas relacionadas:
Algunas variaciones del "damn"
Más historia sobre el "damn"
El "damn" y la censura

sábado, 28 de noviembre de 2009

Otra voz, la misma despedida

También en el doblaje italiano de Lo que el viento se llevó se emplea, como en el utilizado en España, una versión más suave del “damn” que suelta Rhett Butler para indicar con rotundidad lo que le importan los futuros movimientos de Escarlata (Rossella, en este caso):


“Francamente, me ne infischio”




“Me ne frego”, sería, tal vez, más adecuado como traducción literal, pero es mucho más duro… incluso para 1951, fecha de estreno de GWTW en Italia.


Entradas relacionadas:
Diferentes versiones de la última frase de Rhett
Más sobre el polémico "damn"
La censura da su visto bueno

martes, 29 de septiembre de 2009

"Ben Bolt"

Ajena al revuelo que causaría su actitud en las décadas siguientes, Escarlata se despereza “a la mañana siguiente” y canta unas palabras de la canción Ben Bolt.

En el doblaje para España no se recurrió a una traducción literal de esta composición datada en 1848 de Nelson Kneass sobre un poema de 1842 de Thomas Dunn English, y lo que oímos es “El mancebo cantaba en su triste prisión, cantaba una dulce canción…” que todavía no hemos logrado identificar y que no se corresponde en absoluto con lo que entona Vivien Leigh:

“Who wept with delight when you gave her a smile and trembled with fear at your frown…"

("Que lloraba con agrado cuando le sonreías y temblaba con miedo si fruncías el ceño"), unos versos de la primera estrofa:

“Oh! don’t you remember sweet Alice, Ben Bolt
Sweet Alice, with hair was so brown;
She wept with delight when you gave her a smile,
And trembled with fear at your frown.
In the old church yard, in the valley, Ben Bolt,
In a corner obscure and alone,
They have fitted a slab of granite so gray,
And sweet Alice lies under the stone.
They have fitted a slab of granite so gray,
And sweet Alice lies under the stone.”

(“¡Oh! ¿No te acuerdas de la dulce Alice, Ben Bolt?
La dulce Alice, con el pelo tan castaño,
Que lloraba con agrado cuando le sonreías
Y temblaba con miedo si fruncías el ceño.
En el patio de la vieja iglesia, en el valle, Ben Bolt,
En un rincón oscuro y solitario,
Han colocado una losa de granito muy gris
Y la dulce Alice yace bajo la piedra.”)

miércoles, 18 de febrero de 2009

A la caza del gazapo (XXV)

Las dos ediciones en español de la novela de las que disponemos nos ofrecen algunas desviaciones curiosas del original en inglés de Lo que el viento se llevó, no tanto por la traducción o el estilo empleado en la traslación de un idioma a otro, que pueden tener su lógica (como hacer que los personajes negros hablen un perfecto castellano a pesar de que la autora se desvivió por plasmar los diferentes dialectos y luchó con denuedo para que se mantuvieran así en la edición de Macmillan), sino porque aparecen pequeños añadidos o supresiones que rozan la categoría de gazapo.

La esclavitud despojaba al individuo de su libertad, su identidad y su nombre; lo convertía en un objeto intercambiable, sujeto a la compra y a la venta. A través de las páginas de GWTW vemos que era costumbre que la esclava encargada de las labores culinarias, bien en la plantación o en la ciudad, fuera conocida simplemente como Cookie (cocinera), de la misma manera que las nodrizas pasaban a ser simplemente Mammy en la mayoría de los casos.

En el original, en el capítulo IV, la familia O’Hara y los esclavos de la casa se reúnen en el salón para los rezos nocturnos, y Margaret Mitchell pasa revista a la servidumbre:

“… Rosa and Teena, the maids, graceful in their spreading bright calicoes, Cookie, gaunt and yellow beneath her snowy head rag, and Jack, stupid with sleep…”

Veamos la traducción:

“…Rosa y Teena, las doncellas, muy graciosas con sus amplios vestidos de percal de vivos colores; Cora, la cocinera, delgada y pálida bajo el pañuelo blanco que le cubría la cabeza, y Jack, agotado por el sueño…”

No hay en la versión en inglés ninguna mención al nombre propio de la cocinera de Tara. ¿De dónde habrá salido ese “Cora”?

martes, 28 de octubre de 2008

Interjecciones favoritas

Un taco en el momento apropiado, si no se prodiga demasiado y tiene originalidad, es un pecadillo fácilmente perdonable. La Oficina Hays opinaba de diferente manera y, además del famoso “damn”, pidió a Selznick que no incluyera en Lo que el viento se llevó el “God’s nightgown!” (que en la traducción de la novela aparece como “¡Por Dios!, pero que literalmente sería “¡Por el camisón de Dios!”) que era el juramento preferido de Gerald O’Hara y que su hija había heredado.

En su lugar, la Escarlata cinematográfica debía usar “Great balls of fire!” (literalmente “¡Grandes bolas de fuego!” y traducido como “¡Qué disparate!” en el libro y como “¡Qué demonios!”, “¡Por todos los demonios!” o “¡Dios mío!” en el doblaje), que por lo menos sí empleaba en la novela.

Hay otras expresiones características en Gone With the Wind que los personajes usan cuando están enfadados, desesperados o asombrados. Rhett, que ha pasado, entre otros sitios, por West Point y montones de garitos y luego se unirá al ejército, lanzaría sin duda una buena colección de exabruptos, y de hecho, cuando se despide de Escarlata en el camino de Tara, emplea en la novela su frase favorita: “I don’t give a damn whether you do either…” (traducido como “Me importa un bledo que haga una cosa u otra…”).

A falta de este “damn” en la película, y, si afinamos mucho el oído, podemos escuchar la palabra prohibida en el coro de protestas de los hombres reunidos en el comedor; posiblemente tenían la orden de improvisar sus réplicas a discreción, y nada más apropiado, debió pensar alguno de los caballeros, que soltar un “Damn yankees!” (“¡Malditos yanquis”!) que queda casi oscurecido en mitad del jaleo.

Escarlata es más partidaria del “Fiddle-dee-dee!”, que podríamos trasladar como “¡Bah!”, “¡Pamplinas!”, “Tonterías”… y de vez en cuando lanza un “Mother of God!” (“¡Madre de Dios!”).

Hasta Melania se permite una pequeña salida de tono, tan impensable en ella que su cuñada no puede creerlo: cuando la señora Wilkes se pone del lado de su marido y de su cuñada ante los rumores de que Escarlata y Ashley son algo más que antiguos amigos, Melania termina diciendo “Stars Above!” (“¡Estrellas del cielo”!).

sábado, 24 de mayo de 2008

"As God is my witness..."

Ya que ayer hablábamos del rodaje de la secuencia, es un buen momento para recorder las diferentes versiones del juramento de Escarlata. Hay pequeños cambios entre la novela y el guión, y entre el doblaje y los subtítulos:

En la novela, Escarlata inicia su camino después del desayuno y termina su desolador periplo en Doce Robles:

"As God is my witness, as God is my witness, the Yankees aren't going to lick me. I'm going to live through this, and when it's over, I'm never going to be hungry again. No, nor any of my folks. If I have to steal or kill--as God is my witness, I'm never going to be hungry again."

La versión española de la novela lo traduce así:

“Dios sea testigo de que los yanquis no van a poder conmigo. Voy a sobrevivir a todo esto, y cuando termine todo no volveré a pasar hambre otra vez. Ni yo ni ninguno de los míos, aunque tenga que robar o matar. ¡Dios sea testigo de que nunca más voy a pasar hambre!”

La versión original de la película acorta el trayecto de Escarlata. Amanece en el huerto de Tara, “los yanquis”desaparecen y la hija de Gerald no descarta recurrir a la mentira o a las trampas:

“God is my witness… As God is my witness, they’re not going to lick me. I’m going to live through this, and, when it’s all over, I’ll never be hungry again. No, nor any of my folk. If I have to lie, steal, cheat or kill, as Good is my witness, I’ll never be hungry again!”

Subtítulos en ingles:

“As God is my witness… As God is my witness, they’re not going to lick me. I’m going to live through this, and, when it’s all over, I’ll never be hungry again. No, nor any of my folk. If I have to lie, steal, cheat or kill, as Good is my witness, I’ll never be hungry again!”

El doblaje (España):

“¡A Dios pongo por testigo! ¡A Dios pongo por testigo de que no lograrán aplastarme! Viviré por encima de todo esto y, cuando haya terminado, nunca volveré a saber lo que es hambre; no, ni yo ni ninguno de los míos, aunque tenga que estafar, que ser ladrona o asesinar. ¡A Dios pongo por testigo de que jamás volveré a pasar hambre!”

Subtítulos en español:

“Pongo a Dios por testigo… Dios es mi testigo: no me vencerán. Sobreviviré a esto y, cuando haya terminado, ni yo ni ninguno de los míos volveremos a pasar hambre. Aunque tenga que mentir, robar o matar, pongo a Dios por testigo de que nunca volveré a pasar hambre.”

jueves, 3 de enero de 2008

Francamente, querida, me importa un...

El viento nos llevó hoy a otro lugar de la blogosfera donde reservan un espacio a GWTW. La autora comenta, con razón, que la última frase de Rhett es una de las más famosas de la historia del cine; todo el mundo cita ese "Francamente, querida, me importa un bledo" que se corresponde al "Frankly, my dear, I don't give a damn" que pronuncia en inglés Clark Gable.

Otro día hablaremos de la historia del "damn" y del "Frankly", porque ahora nos asalta una duda: ¿de dónde ha salido ese "bledo" que todos recordamos unido a Lo que el viento se llevó desde hace décadas... y que, sin embargo, no aparece en las versiones en español (de España)? ¿O sí aparece?

Recapitulemos:


  • En la película oímos: “Francamente, querida, eso no me importa”.
    Con la censura que en la época sufría el cine en España era impensable que Butler utilizara una expresión más fuerte, que desde luego existe en castellano.
  • La traducción de la novela, a pesar de la mayor permisibilidad de la que disfrutaban los libros, optó también por la versión más suave:
    “Querida mía, no se me da un ardite” (Aymá)
    “Querida mía, me importa un comino” (Ediciones B)
  • “Francamente, querida, me importa un bledo” (Subtítulos de la Versión Original Subtitulada emitida por TVE, 2 de julio 1988) ¡Ajá!Aquí tenemos el bledo de marras.
  • Como vimos en otra entrada anterior, los subtítulos de That’s Entertainment, Part II (Hollywood, Hollywood, 1976), emitida por La 2 en 1995, rezaban: "Red (sic), no te vayas, por favor, no le des tanta importancia", "Francamente, cariño, no se la doy."
  • “Francamente, querida, non é cousa miña” (“Francamente, querida, no es cosa mía”. Versión doblada al gallego, emitida por Televisión Española en Galicia el 25 de julio de 1986)
  • "Francamente, querida, maldita sea si me importa" (Traducción en Sex, Censorship and the Silver Screen. Episode Three: 99 and 44/100% Pure (Sexo de Cine. Episodio Tres: El ataque de los hombres tijera, 1995).

Agradeceríamos muchísimo que los lectores aportaran cualquier otra variación que conozcan y confirmen si, tal vez al otro lado del océano, la traducción de la novela y el doblaje de la película han utilizado el término "bledo"... que gana por goleada (más de 12.600 menciones en el buscador Google) al "eso no me importa" (sólo 155 menciones). Los escasos 20 años de la versión subtitulada a la que hacemos referencia unas líneas más arriba no parecen suficientes para haber dejado tanta huella y los subtítulos de la reciente edición especial en 4 DVD recuperan el "no me importa". Seguro que entre todos resolvemos el misterio con esta planta salsolácea.

Por cierto que los anglosajones tampoco se libran de recordar mal la cita, puesto que muchas veces nos encontramos con "Frankly, Scarlett..." en lugar de "Frankly, my dear"...

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.