Este artículo, What is it with classic films and root vegetables, nos lleva de la mano a ver a dos intérpretes de Lo que el viento se llevó acercarse al mundo culinario en dos momentos diferentes.
lunes, 15 de abril de 2024
Rábano y zanahoria
lunes, 2 de octubre de 2017
Pequeño bocado
Es posible que, visitando la confitería de Godiva en Bruselas, nos digan que no existe ya L'Autant... y que se nos prohíba así la degustación de un bombón dedicado a Gone With the Wind.
Pero no. No se acaba con Escarlata de una manera tan fácil... Pues existe otra denominación al postre, que la aleja de su referencia a Lo que el viento se llevó, pero perdura en su sabor y en nuestro recuerdo. Si pedimos un Signature, puede que nos sirvan un bombón diferente, pero todavía decorado con la pluma que llevaba Scarlett O'Hara, tal y como puede verse en la imagen que cierra la página que citamos. Y, si tenemos suerte, será un dulce hecho con chocolate negro.
viernes, 6 de marzo de 2015
Escarlata inevitable
Sólo dura unos segundos, pero el comienzo de este anuncio de Vitalinea nos recuerda inevitablemente a Scarlett O'Hara, la protagonista de Lo que el viento se llevó, en el momento en que pone a Dios por testigo de que no volverá a pasar hambre.
"A todos pongo por testigo que nunca más voy a renunciar al postre", es la variación de la frase inmortal creada por Margaret Mitchell en 1936 y bien reproducida por la película de 1939. La presencia del tono de color escarlata y la referencia a la comida en todo el anuncio confirma la relación con Gone With the Wind.
lunes, 6 de octubre de 2014
No pasaré hambre jamás
En justa respuesta a la decisión de “no volver a pasar hambre jamás” de Escarlata, parece que no dejamos de encontrar conexiones de Lo que el viento se llevó con establecimientos relacionados con la hostelería diseminados por todo el mundo.
El visitante de la localidad de Colorado Springs, en el estado de Colorado, puede acercarse a Meadow Muffins, famoso por sus hamburguesas y otras delicias; el restaurante informa en su menú de que de su techo cuelgan dos carretas supuestamente usadas en Gone With the Wind, además de un cañón también empleado en varias producciones de Hollywood, e incluso de que los ventiladores fueron testigos de que Rick no se jugaba el cuello por nadie.
lunes, 26 de marzo de 2012
Un bocado con viento
Pasar por el restaurante Gumbo, en la calle del Pez de Madrid, se ve acompañado con una referencia a Gone with the Wind. La película no sucede en Nueva Orleáns, que es el centro geográfico de la comida, pero ambos extremos sí comparten el "sabor sureño".
lunes, 16 de enero de 2012
Desayuno antes de la barbacoa
Aunque invitados a participar en una barbacoa, la familia O'Hara debía mostrar su amplia educación renunciando a alimentarse a cargo de los Wilkes, por lo que lo más indicado era salir con el estómago ya lleno de Tara y evitar recoger los platos que sin duda les ofrecerían.
Así, Escarlata comenzó la jornada con esta receta: dos ñames recubiertos con mantequilla, una pila de pasteles hechos de trigo empapados en almíbar y una amplia selección de jamón empapado en salsa.
lunes, 24 de octubre de 2011
domingo, 18 de mayo de 2008
Ponga un ñame en su mesa
El ñame, un tubérculo de las regiones tropicales y cultivado en el Sur, hace su primera aparición en Lo que el viento se llevó de modo suculento: aderezado con manteca derretida como parte de la cena que le sirven a Ellen cuando llega a Tara después de cuidar al niño de los Slattery; lo encontramos también como parte del desayuno de Escarlata y en la fiesta de los Wilkes, para la comida de los negros.
Con la llegada de la guerra va a convertirse casi en el plato único de Tara para blancos y negros. Los yanquis, poco acostumbrados a la planta, habían dejado intactos los bancales de la plantación, y Escarlata es quien recuerda su existencia a Pork.
Hasta el pequeño Wade, hambriento como el que más en Tara, pedía algo más variado para comer, pero apenas había otra cosa que ñames: incluso se empleaban, molidos, para hacer sucedáneo de café (con grano tostado). Todos acabaron aborreciéndolos. Escarlata se promete que, cuando sea rica, no volverán a aparecer en su mesa.
