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lunes, 14 de abril de 2025

Respirar con dificultad

     De nuevo nos acercamos a una lista más. En este caso se refiere al movimiento del aparato respiratorio femenino, en particular al movimiento del corsé...

    Y en esa relación de títulos no podía faltar Lo que el viento se llevó, que representa aquí al conjunto de cine clásico.

lunes, 18 de abril de 2022

Vestuario de película

Un artículo nos describe más mentiras de Lo que el viento se llevó, una película, al parecer, despreciable en todas las categorías fílmicas... y sociales. En este caso se nos lleva de la mano por la falta de calidad en la selección del vestuario de Escarlata O'Hara y compañía. Que la larga visita del diseñador Walter Plunkett al Sur no dió los frutos esperados y Gone with the wind sigue engañando a su espectador en todos los aspectos.

lunes, 8 de septiembre de 2014

A la barbacoa

La variedad de situaciones y la extensión en el tiempo de la historia de Lo que el viento se llevó permiten que no sólo admiremos los vestidos y trajes que lucen los actores, sino también, en algunas ocasiones, su ropa interior, en todo o en parte.

Selznick, al igual que otros productores y directores, llevó su pasión por la exactitud hasta indicar que los intérpretes llevaran la vestimenta completa, lo más adecuada a la época que fuera posible, para que se movieran y sintieran igual que lo hicieron las gentes de la última mitad del siglo XIX en Georgia, aunque no se viera ni un centímetro de las prendas que llevaban debajo.

Precisamente una de las escenas más famosas de GWTW tiene mucho que ver con la lencería: cuando Escarlata se prepara para acudir a la barbacoa en Doce Robles y Mammy la ayuda a vestirse, al tiempo que intenta que desayune. La primera “escena del corsé” de Gone With the Wind nos muestra a Vivien Leigh con buena parte de las prendas que llevaban las señoritas sureñas y que contribuían tanto a dar amplitud a las faldas como a reducir la circunferencia de sus cinturas.

Los pantaloncillos son de batista blanca, con cuatro franjas de satén azul y encaje blanco en cada pernera y rematados también con puntilla. El resto de las piernas está cubierto por medias de seda blanca.

La camisa es de batista blanca, con un escote pronunciado y un lazo de encaje y satén azul, y las mangas, cortas, también se rematan con puntilla y llevan un gran lazo de satén azul en la parte superior.

El legendario corsé es de brocado en seda blanca, con un motivo floral y tres botones de adorno en la parte delantera. Dos ballenas verticales en la parte delantera, dos en los costados y dos en la parte trasera cumplen con su misión de apretar el busto con la acción de los cordones situados a los lados y en la parte posterior. La enagua es de batista blanca, con seis volantes rematados de encaje blanco y una banda de batista blanca forma la cintura, con botones en la parte posterior.

lunes, 24 de febrero de 2014

De Las Vegas hacia el Este

En episodio Way to Go de CSI, se encuentran a una víctima (masculina) que recurre a un corsé que reduce su cintura.
Es inevitable la cita de Scarlett O’Hara... y la solución, que tiene que ver con la Guerra Civil que se mantuvo entre los estados del Norte y del Sur unos años atrás... y no precisamente en Las Vegas.

martes, 15 de enero de 2008

Bellezas encorsetadas

El corsé fue una prenda infame inventada para dar a las mujeres cintura de avispa y una capacidad pulmonar equivalente al cerebro de mosquito que se les suponía en épocas, por fortuna, ya pretéritas.

Las personas tranquilas y de ademanes calmados, como Melania, podían muy bien aparentar que soportaban la tortura (con la ayuda de las sales o de las "botellitas para los desmayos"), pero Escarlata, que en varios momentos de la novela y la película corre, se enfurece y realiza tareas que necesitan esfuerzo físico, está en muchas ocasiones al borde del colapso:

“Estaba jadeante porque llevaba el corsé demasiado apretado para permitirle correr muy deprisa...”

“... se desplomó en la silla, respirando tan precipitadamente que hasta temió que las cintas del corsé se rompiesen.”

“...respirando el aire puro tan profundamente como se lo permitía su corsé, excesivamente apretado.”

“...se sintió sin aliento, mareada y con el pecho oprimido. El corsé le cortaba literalmente las costillas.”

“¡Si pudiese al menos despojarse del apretado corsé...!”

“No podía respirar, él la asfixiaba, su corsé era como una compresora faja de acero;”

“...con los pulmones a punto de estallar, con los cordones del corsé hundiéndole las varillas en el corazón...”

La única ventaja que tiene el corsé es que sirve como magnífico escondrijo para los billetes que Escarlata ha ido ganando con tanto trabajo. La caballerosidad de los hombres del Sur les impedía ni siquiera nombrar tal prenda y mucho menos tocarla.

En la película, el corsé adquiere protagonismo en dos famosas secuencias. La primera, cuando Escarlata se prepara para la barbacoa de los Wilkes, y la segunda, cuando Mammy (Lou en la novela) le hace notar que su talle ya no volverá nunca a ser el de antes después de tener un hijo.

Así comprimida, la cintura de Escarlata, dueña del talle más esbelto en tres condados, medía diecisiete pulgadas (43,18 cm) al comienzo de la novela. Tres partos en el libro y uno en la película hacen que no pueda bajar de veinte pulgadas (50,8 cm). Escarlata estaba dispuesta a reducirlas a dieciocho y media (46,99 cm), pero las cintas del corsé no daban más de sí. La cintura de Vivien Leigh, en la época del rodaje de Lo que el viento se llevó, medía 22 pulgadas y media (57,15 cm).

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