miércoles, 14 de octubre de 2009

Como salida de una película

The Hissing of Summer Lawns es un álbum de Joni Mitchell editado en 1975 que contiene una canción titulada Shades of Scarlett Conquering (a veces la encontramos también como Shades of Scarlet Conquering). La letra nos sugiere tanto la figura de Scarlett O’Hara como la de Blanche DuBois; habla de mujeres que luchan, ganan y pierden, con un sabor muy sureño… y muy cinematográfico:

“Out of the fire like Catholic saints
Comes Scarlett and her deep complaint
Mimicking tenderness she sees
In sentimental movies
A celluloid rider comes to town
Cinematic lovers sway
Plantations and sweeping ballroom gowns
Take her breath away”

(“Saliendo del fuego como los santos católicos,
aparece Scarlett y su profundo lamento
Imitando la ternura que ve
En películas sentimentales
Un jinete de celuloide llega a la ciudad
Los amantes cinematográficos se mecen
Plantaciones y los amplios trajes de baile
La dejan sin aliento”)


“Out in the wind in crinolines
Chasing the ghosts of Gable and Flynn
Through stand-in boys and extra players
Magnolias hopeful in her auburn hair
She comes from a school of southern charm
She likes to have things her way
Any man in the world holding out his arm
Would soon be made to pay”

(“Al viento en miriñaque,
Persiguiendo los fantasmas de Gable y Flynn
A través de dobles de luces y extras
Magnolias esperanzadoras en su pelo rojizo
Viene de una escuela de encanto sureño
Le gustan las cosas a su manera
Cualquier hombre que ofrezca su brazo
Pronto tendrá que pagar”)

(…)

“…'Cause it is not easy to be brave
To walk around in so much need
To carry the weight of all that greed
Dressed in stolen clothes she stands
Cast iron and frail
With her impossibly gentle hands
And her blood-red fingernails”

(“…porque no es fácil ser valiente,
caminar en medio de tanta necesidad,
llevar el peso de toda esa avaricia
vestida con ropa robada se la ve en pie
de hierro forjado y frágil
con sus increíbles manos suaves
y sus uñas rojo sangre”)


“Out of the fire and still smoldering
She says "A woman must have everything"
Shades of Scarlett Conquering
She says "A woman must have everything"”

(“Salida del fuego y todavía humeante
Dice: “Una mujer debe tenerlo todo”
Sombras de Scarlett en conquista
Dice: “Una mujer debe tenerlo todo”.)

martes, 13 de octubre de 2009

Un puñado de Beaus

Como en el caso de Bonnie, hubo que recurrir a varios niños para mostrar al hijo de Melania y Ashley en diferentes edades, y el equipo de Lo que el viento se llevó reunió a unos cuantos. Algunos de estos “actores” todavía pueden mostrar sus credenciales que certifican su trabajo en la película, porque, por supuesto, eran demasiado pequeños para acordarse (no es el caso de Mickey Khun, que ya era un caballerete).

Estos son los “intérpretes” de Beau Wilkes en GWTW; es, como siempre, una lista provisional abierta a sugerencias, comentarios, revisiones y añadidos:

Greg Giese, el más pequeño y el más pluriempleado, porque también fue la Bonnie de una semana de edad.

Patrick Curtis, para el plano del fin de la guerra.

Ricky Holt entretuvo en las escaleras a los veteranos hambrientos.

Gary Carlson, de rizada cabellera, en brazos de Olivia de Havilland cuando Escarlata comunica a su familia su boda con Frank.

Mickey Khun compartió juegos con Bonnie y perdió a su madre en una escena muy emotiva.

lunes, 12 de octubre de 2009

Bryant Washburn Jr., extra en Doce Robles

Entre las docenas de extras que pueblan la secuencia de la barbacoa en Doce Robles, según indica Susan Myrick, se encuentra Bryant Washburn Jr. No hemos podido encontrarlo todavía y no sabemos si estaba dentro de la mansión o en los jardines o incluso si los fotogramas en los que él aparecía llegaron al montaje final de Lo que el viento se llevó, así que, si algún lector de vista más aguda sabe dónde ubicarle, completaremos el círculo que empezamos a dibujar hoy.

Bryant nació el 12 de octubre de 1915, en el seno de una familia de actores, por lo que parecía predestinado a la interpretación. Sin embargo, su filmografía es bastante reducida: apenas una docena de películas y casi siempre sin aparecer en los créditos. Su paso por la Fuerza Aérea durante la Segunda Guerra Mundial le apartó de las tablas y prefirió dedicarse luego a la ingeniería, y un ataque al corazón se lo llevó en 1960.

This Day and Age (La juventud manda, 1933) reunió en pequeños papeles a varios vástagos de actores ya veteranos, y Bryant estuvo acompañado de Erich Von Stroheim hijo, Wallace Beery hijo y Carlyle Blackwell hijo (que también se paseó por Georgia unos años después); un par de años después se repitió el mismo truco publicitario con The Adventures of Frank Merriwell (1936), pero no puede decirse que ninguno de los retoños lograra brillar a la misma altura que sus progenitores. Washburn tuvo también la desgracia de verse envuelto en un accidente de tráfico en 1935 que llevó su nombre a los titulares y aunque suele decirse que ninguna publicidad es mala, ser requerido por los tribunales no es una buena manera de apuntalar una carrera.

domingo, 11 de octubre de 2009

Vivien Leigh en el escenario

En 1997 se estrenó Vivien, una obra de teatro con libreto del dramaturgo Rick Foster, que contó con la colaboración de la actriz Janis Stevens, la única intérprete que ocupaba el escenario durante toda la representación, incorporando no sólo a Vivien como persona, sino también como actriz, así que tenía ocasión de interpretar a muchos de los personajes que Leigh llevó a la pantalla o a las tablas.

La obra arranca en los momentos previos a un ensayo de A Delicate Balance, el último proyecto de la actriz, y desde el escenario vacío de un teatro retrocede en el tiempo en una serie de flashbacks que no prestan atención a la cronología de los hechos y se centran en la relación Leigh-Olivier y las diferentes batallas libradas por la intérprete de Escarlata O’Hara, ya fuera contra la enfermedad o para conseguir que su talento brillara al lado del gigantesco potencial de su esposo.

Vivien: The Triumph and Madness of Vivien Leigh (Vivien: El triunfo y la locura de Vivien Leigh), como aparecía en algunos programas, se ha representado con moderado éxito a lo largo de estos años.

sábado, 10 de octubre de 2009

Tracción animal

Quien desee visitar todos aquellos lugares donde se conserva un objeto usado durante la producción de Lo que el viento se llevó tendrá que contar con un mapa, tiempo y un buen medio de transporte, porque no todo se quedó en el estudio, ni siquiera en Los Angeles, ni en California. Como hemos visto en otras entradas, el atrezzo que todavía se conserva (con o sin certificado de autenticidad) está desperdigado por los lugares más insospechados.

Hoy nos vamos al estado de Maine, concretamente a la localidad de Paris Hills, donde, si llegamos en el momento oportuno, podremos admirar la colección de vehículos antiguos y clásicos de Bob Bahre (un propietario de circuitos y alto dirigente de las carreras NASCAR en la región), que permite de vez en cuando que el público contemple algunos de sus fondos, entre los que se encuentra un carruaje usado en GWTW.

viernes, 9 de octubre de 2009

Se lo tomaron a pecho

Además de preocuparse por ser fiel a la novela en el guión y en la pantalla, por contar con el mejor reparto y equipo artístico, unos efectos especiales refinados, unos decorados lo más sureños posibles, un vestuario acorde con la época y una música que evocara los años de la guerra, los responsables últimos de Lo que el viento se llevó (hombres todos ellos) pasaron horas debatiendo sobre los senos femeninos, por amor al arte, por supuesto.

Sobre Walter Plunkett recayó la responsabilidad de solucionar los dos principales problemas que surgieron en este aspecto, pero la plana mayor del estudio se vio implicada en el intercambio de pareceres en lo que se dio en llamar la "breastwork situation", un juego de palabras entre "breastwork", parapetos militares como los que se usaron en la defensa de Atlanta durante la guerra, y "breast" (pecho) y "work" (trabajo).

Por una parte, se dictaminó que Vivien Leigh no tenía suficiente escote, especialmente en la segunda parte; sus pechos (aunque no tenían nada de malo, se apresuraban a aseverar desde el comité de expertos) tendían a apuntar a los lados, y lo que Fleming deseaba era una figura bien compacta. Tal como Howard Hughes haría unos meses después con Jane Russell, que al final demostró que el sujetador aerodinámico diseñado por “el aviador” no podía competir con la naturaleza, Vivien acabó arrancando exclamaciones entusiastas de Selznick cuando, después de sucesivas pruebas de sostenes de diferente factura, decidió hacer caso omiso de todos los modelos que le habían hecho llevar y ponerse el suyo propio: “¿Qué has hecho? ¡Ahora está perfecto! ¡Totalmente perfecto!” “Soy yo misma, sin aditamentos, David.”

Sin embargo, se ordenó ceñir bien a la actriz antes de cada toma, procurando no aplastar sino dar volumen. El departamento de vestuario empleó gasa para lograr el efecto deseado; en este caso no hubo que recurrir demasiado a la habitual cinta adhesiva (cinta americana, bien conocida por, entre otras muchas, Carrie Fisher).

Por otra parte, la exuberancia que se le había otorgado a Belle Watling aumentando la talla de Ona Munson en un par de números tenía que ser rebajada a toda costa so pena de incurrir en las iras de la censura. ¡Mostraba demasiado! Por lo tanto, se repitieron algunas de las tomas, con unos toques en los escotes para que no fueran tan pronunciados y un chal que cubría pudorosamente los hombros de la actriz y desviaba la atención.

jueves, 8 de octubre de 2009

Personajes (V)

Archie es un personaje de bastante entidad en la novela, pero que desapareció en la adaptación a la pantalla de Lo que el viento se llevó.

Era un ex presidiario de aspecto atrabiliario, tuerto y con una pierna de madera. Un día recaló en la casa de los Wilkes en Atlanta, después de la guerra, y Melania le dio cobijo en sus habitaciones para transeúntes.

Cuando se hizo necesario que alguien acompañara a Escarlata en sus viajes a las serrerías, ya que la situación para las mujeres era peligrosa y ella se negaba a permanecer en casa, Archie fue contratado como cochero y guardia de corps.

Había pasado cuarenta años en la cárcel por haber asesinado a su esposa infiel y odiaba a los yanquis, a los negros y a las mujeres. La necesidad de hombres en el ejército confederado le permitió enrolarse y conseguir la libertad.

Cuando Escarlata contrata forzados para trabajar en sus serrerías, Archie se niega en redondo a seguir acompañándola, aunque continúa haciéndolo con las demás mujeres de la ciudad, que se habían acostumbrado a la seguridad que les proporcionaba un cochero tan imponente.

Archie, y no Mammy como ocurre en la película, es quien acompaña a las señoras durante la tensa espera cuando los hombres han salido para vengar el ataque sufrido por Escarlata en Shantytown. También va con India y a la señora Elsing al almacén de maderas, donde sorprende a Ashley y Escarlata en “actitud comprometida”. Melania se niega a creer sus palabras y lo despide.

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